lunes 8 de noviembre de 2010

14. Abstinencia carnal


Ilustración: Macarena Caldentey

Sonó la alarma de su celular. Se levantó de la cama aún medio dormido, agarró sus anteojos y caminó torpemente hacia el baño, mientras pensaba que los fines de semana debían ser de tres días. De pronto sus pensamientos se desinflaron al bajar la mirada. Le había salido una mancha en su parte más íntima, pero no le dio gran importancia pensando que talvez sería una simple irritación. Sin embargo a los tres días esa mancha se convirtió en una irritación realmente jodida.
Fue al hospital, donde tuvo que mostrársela al médico de guardia. De ahí lo derivaron a otro centro de salud, donde tuvo que volver a mostrar la irritación, y donde además lo continuaron derivaron, pero esta vez a una dermatóloga.
-A ver, bajate el pantalón. Uhhh, sí, está muy irritado. ¿Has tenido relaciones?
-Estoy casado hace cinco años.
-¿No has estado con otra?
-No
-Ok. Tomate estos antibióticos y vení la próxima semana. Te vamos a hacer unos análisis de sangre para descartar cualquier cosa. Mientras tanto, no tengas relaciones. Igual no creo que puedas.


Una semana después le sacaron una muestra de sangre en el laboratorio y luego pasó por dermatología. Aguardó un par de minutos en la sala de espera hasta que lo llamó una doctora muy joven que no lo había atendido antes, invitándolo a pasar a su consultorio.
-¿Y la doctora Quiroga? ¿No viene hoy?
-Sí, aquí está -respondió la joven mientras abría la puerta.

Se quedó pasmado. La joven doctora que lo había llamado no era una doctora, era una estudiante de medicina. La doctora estaba sentada al escritorio, y a su lado había otra estudiante más.
-¿Te sacaron sangre? –le preguntó la doctora.
-Sí. Me dijeron que los resultados estarán para la próxima semana.
-Bien. A ver, ¿cómo está eso, mejor?

La doctora y las dos chicas se acercaron a él, avanzando lentamente hasta quedar a un metro suyo. Él sabía que tenía que soltarse el cinturón, desabotonarse el pantalón, bajarse el cierre y sacar la cosa. Pero las dos chicas lo ponían muy nervioso, incluso una de ellas tenía una lámpara encendida en la mano, sí, lista para alumbrarlo en esa zona. La doctora le lanzó una mirada como diciendo “¿Y? Dale, no tengo todo el día”. Tomó aire profundo y una vez más se soltó el cinturón, se desabotonó el pantalón, se bajó el cierre y les mostró lo que tenía que mostrar. La doctora señalaba el objeto de estudio mientras le explicaba a sus aprendices, con una terminología muy técnica, el drama que él sentía.

La semana siguiente volvió por el resultado de sus análisis y por un nuevo control. Esta vez, cuando entró en el consultorio de la doctora habían otras tres estudiantes de medicina. Pero a él ya no le importó. Pensó que en dos semanas ya se la había mostrado a seis desconocidos y hacerlo nuevamente a tres personas más, realmente no le importaba. Sólo que esta vez, la cosa estaba como nueva, sin irritación. Los antibióticos habían hecho su efecto y los resultados de sus análisis arrojaban que no tenía ninguna enfermedad de transmisión sexual.
-No te preocupes. Lo veo bastante bien. Ha sido un herpes producto del estrés. Seguí con los antibióticos hasta que se te acaben y listo. Cualquier cosa me venís a ver.
Mientras la doctora daba sus recomendaciones finales, una de las chicas se la seguía mirando fijamente. Él se percató de ese detalle y, al parecer, la cosa también, porque cuando la doctora le pidió por favor que se subiera el pantalón, el pantalón no subía. Había tenido una erección, y también había descubierto el fin de su abstinencia carnal, así como yo descubrí una receta perfecta para esta historia.

Guiso de lentejas con vegetales
(prohibido el chorizo, prohibida la carne)



Esta receta es una excelente opción para los vegetarianos o simplemente para quienes quieren disfrutar de un buen guiso de lentejas sin la pesadez que le dan algunos tipos de carne.
Primero hay que remojar un par de horas 300 gr de lentejas o dejarlas desde la noche anterior para que estén bien gorditas, hidratadas y contentas. Luego, ponerlas en una olla con su agua de remojo y agregar un tomate grande entero, una cebolla grande entera, un morrón o pìmiento cortado por la mitad y limpio por dentro, una zanahoria grande cortada en cuadraditos, una berenjena también cortada en cuadraditos, un zapallito grande (calabacín o zucchini) cortado en cuadrados, cuatro dientes de ajo enteros, una rama de apio y dos hojas de laurel.
Todos estos ingredientes van dentro de la olla casi tapada, con agua y sobre el fuego. Después de unos minutos de hervor, cuando el tomate y las dos mitades del morrón estén bien blandos, hay que retirarlos, procesarlos y devolverlos a la olla; lo mismo con la cebolla entera, y remover para que se mezclen bien los ingredientes y aromas.
Si el líquido redujo mucho y a las lentejas todavía les falta, agregar la cantidad necesaria de agua caliente. Cuando las lentejas estén listas (y vas a tener que ir cuchareando de la olla para saberlo), agregar los condimentos ganadores en cantidades necesarias: sal, pimienta, comino, pimentón y azafrán. Mezclar y dejar unos 3 minutos para que éstos conquisten la olla a fuego vivo. Luego, retirar y servir acompañado con un buen arroz blanco.
Espero que lo hagan y me comenten cómo les quedó. ¡Buen provecho!

6 comentarios:

SANTIAGO dijo...

un final inesperando tanto de la historia como de un guiso de lentejas sin chorizo colorado ni panceta. habrá que hincarle el diente para ver que onda!

Goico dijo...

Santiago, dale pa´ delante con este plato que vas a vivir un final gratamente inesperado en persona.
Abrazo!

Anónimo dijo...

Goico:
Muy divertida la historia, inesperado que lo hayas linkeado con un guiso de lentejas!!!

muy buena
te felicito

Sho.

Harkoonen dijo...

La union entre un giso de lenteja y una mancha en el amigo es realmente de una calidez literaria excepcional. Tiembla Vargas Llosa, se viene el goico y su culiteratura!!!

GOICO dijo...

Harkoonen, tu comentario me ha hecho reír demasiado. Muchas gracias, un abrazo!!!

Harkoonen dijo...

jajajaaa grande goico! y a ponerse los pilines que este 2011 viene sin recetas??? mira que aca en mexico me estoy castigando de lo lindo!