
Te presento una súper enchilada bajonera made in Perú, para que sumerjas tus bigotones hasta el fooondo. Y por qué no, también tu nariz. Es que hasta la protocultura de Robotech se queda corta con semejante tortilla rellena de frijoles negros, pollo, chorizo, pavo, queso, papitas al hilo, guacamole, salsa tártara y salsa de aceitunas negras. En mi caso, podría haberle pedido al flaco que me lo preparó que le ponga más chatarra adentro, pero no quise exigir a mi hígado. Un placer necesario que me di a las cuatro de la mañana al salir de un bar limeño durante mis últimas vacaciones. Ojalá te inspire.
5 comentarios:
enchilada del sanguchón campesino mmm brutal!!!
recuerdo q la última q comimos acá no te la pudiste terminar! maricón!!! jajajaja
Es verdad, esa vez había comido demasiado antes, pero la de la foto sí me la terminé.
dónde se le puede hincar el diente a tamaña preciosura por acá?!
Santiago, me comprometo a realizar una versión casera de esto. El único lugar que conozco a parte de donde lo comí (Lima), es en la cocina de uno. Así que a jugárselas!
El pueblo quiere la recetaaa!
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